miércoles, 22 de septiembre de 2010

Todos los ojos están sobre los cultivos de granos


Sequías y fenómenos climáticos amenazan cosechas clave en países como Rusia y Argentina


Por Liam Pleven y William Mauldin
Vladimir Klevtsevich ha dejado de esperar a que llueva. En su lugar, el agricultor ruso ha decidido seguir adelante y plantar su próxima cosecha de trigo. Ha decidido sembrar apenas 8.000 hectáreas de tierra afectada por la sequía. Hasta hace poco, había tenido la esperanza de poder cultivar unas 11.000 hectáreas. Incluso ahora, no está seguro de que las semillas que plante le rendirán mucho.
"Corremos un gran riesgo con esta cosecha, porque no hay suficiente humedad", dijo Klevtsevich , cuya cooperativa Agroholding cultiva 40.000 hectáreas cerca de Saratov, en el corazón del Río Volga en Rusia.
El éxito de Klevtsevich y agricultores como él tiene ramificaciones que van más allá de las fronteras rusas. Los inversionistas centrados en el suministro mundial de alimentos han estado observando las últimas proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos sobre la producción de trigo y maíz. Aunque el departamento dijo el 10 de septiembre que los suministros de trigo continúan siendo sólidos, redujo su estimación para el maíz, lo que causó un alza en los precios.
[Trigo]Associated Press
Una fuerte sequía ha diezmado la cosecha de trigo en Rusia, que ha prohibido las exportaciones de granos.
Debido al cada vez más importante papel de Rusia en la cadena internacional de alimentos, la salud de la nueva cosecha invernal de trigo está siendo observada estrechamente por operadores de commodities , empresas de alimentos y organismos de ayuda humanitaria de todo el mundo, ante el temor de que el mundo pueda enfrentar una posible escasez de alimentos en 2011.
"Tenemos que observar muy cuidadosamente su cosecha", dijo Mayo Schmidt, presidente ejecutivo de Viterra Inc., un conglomerado agrícola de Canadá. "No sólo tienen que tener humedad, sino que ésta tiene que ser oportuna".
Una sequía diezmó el cultivo ruso de trigo durante la temporada primaveral del segundo trimestre, lo que llevó al gobierno a detener la exportación de granos. Ahora, los agricultores están intentando plantar la cosecha de trigo de invierno, cuyo rendimiento es típicamente mayor que en primavera, pero con la tierra seca y sin perspectiva de lluvia en el horizonte, es muy probable que la próxima temporada sea también escasa. Y no se trata sólo de Rusia. En Australia, una plaga de langostas amenaza con reducir la producción de trigo y Argentina podría caer bajo las garras de una sequía derivada del fenómeno de La Niña. El 10 de septiembre, el gobierno estadounidense redujo su pronóstico de maíz, aunque aún espera una cosecha récord.
"Hemos establecido las condiciones en las que los gobiernos pueden entrar en pánico" si se produce otro golpe al suministro mundial de alimentos más allá de las fronteras rusas, aseguró Scott Irwin, economista agrícola de la Universidad de Illinois.
Los precios de algunos cultivos, que ya se han disparado este año, podrían registrar nuevas alzas si se producen más recortes de suministros. "Una pequeña reducción en las perspectivas de producción y existencias puede llevar a un alza significativa de precios", agregó Irwin.
Hasta la segunda semana de septiembre, los precios del maíz habían registrado un alza de 12% en el año y 43% frente a junio de 2009. También para el 10 de septiembre, los precios del trigo habían acumulado un alza de 30% en el año y 65% frente a junio de 2009.
El tamaño de la cosecha de maíz de EE.UU. es fundamental en el entorno mundial de alimentos, ya que despacha más de la mitad de las exportaciones de maíz del mundo. El maíz es un alimento clave del ganado. Si escasea la oferta de trigo, la demanda de maíz será aún mayor.
Lo que preocupa a muchos es que Rusia está siendo demasiado optimista sobre el potencial de sus cosechas. El Ministerio de Agricultura ruso todavía prevé que los agricultores podrían sembrar 18 millones de hectáreas de trigo para la cosecha de primavera. Hasta el momento, sólo se han plantado 3,5 millones de hectáreas, según Pyotr Chekmaryov, director de cultivos del Ministerio de Agricultura. Esto se compara con las 5,3 millones de hectáreas cultivadas en el mismo período del año pasado.
En el peor de los casos, el gobierno ruso anticipa 12 millones de hectáreas de cosecha.
El cultivo y el tamaño de los inventarios actuales podría determinar si Rusia mantiene la prohibición sobre las exportaciones de granos hasta finales de 2011, lo que daría mucha más importancia a las decisiones de agricultores como Klevtsevich.
"Estamos contentos de que muchos agricultores empiecen a sembrar sin esperar a la lluvia", dijo hace poco el viceministro de Agricultura, Alexander Petrikov.

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